Cutis graso en verano: ¿cómo evitar el brillo sin resacar la piel?

Que tu rostro no brille más que el sol este verano. Sigue los consejos de nuestra especialista Milagros Vivanco para lucir una piel saludable y hermosa sin mucho esfuerzo.

Empieza el verano y con él uno de los mayores problemas estéticos del año: el brillo facial. Si a esto le sumamos otros factores, como el estrés, el sudor, la humedad y la contaminación ambiental, el resultado es una piel arruinada. Y, probablemente, afectada por el molesto acné.

¡Pero no desesperes! Existen formas sencillas de revertir esta situación y mejorar el aspecto de tu rostro. Conversamos con Milagros Vivanco Tagle, embajadora de Sisley en el Perú, y nos dio las siguientes claves.

  1. Durante el verano, lo mejor es usar cosméticos ligeros, sin componentes oleosos y de efecto matificante. Si por lo regular utilizas cremas para hidratar la piel, aplícalas solo en las zonas que tienden a resecarse más, como las mejillas.
  2. Lo más apropiado es elegir productos específicos para tu tipo de piel. Firmas de cosméticos como Sisley, por ejemplo, han desarrollado su propia línea de productos especiales para el cutis graso.
  3. La limpieza facial diaria es fundamental. Nunca te vayas a la cama sin remover el maquillaje. Te tomará algunos minutos en la noche, pero notarás la diferencia a la mañana siguiente. Para obtener mejores resultados, recurre a un gel o limpiador al agua recetado para pieles grasas.
  4. También es importante exfoliar el rostro una vez a la semana y aplicar una mascarilla purificante a base de plantas y extractos naturales. Esto ayudará a combatir el acné y la oxidación (oscurecimiento de la piel).
  5. De preferencia, evita los cosméticos con componentes ácidos o alcohol. Si tienes una piel sensible, estos podrían causar enrojecimiento o lesiones más graves. Además, la proliferación del acné. En lugar de eso, opta por compuestos hipoalergénicos.
  6. Aplica una base libre de aceites para atenuar el brillo durante el transcurso del día. Expande el producto con una brocha limpia y al concluir, lávala con cuidado para que no acumule bacterias que luego podrían afectar tu piel.
  7. A la hora de aplicar iluminador, elige su versión en polvo. Recuerda que una piel iluminada no debe confundirse con una brillante. Si tienes la piel grasa, evita el contacto en las zonas que tienden a brillar más (frente, nariz, mejilla interna y barbilla).
  8. Finalmente, deja fuera de tu rutina de belleza los jabones y bloqueadores oleosos, así como correctores y rubores con textura cremosa. De ser el caso, recurre a formatos compactos.